Hoy nueva entrega de mi anecdotario. Esta es una de las cosas más extrañas que me han ocurrido jamás.
17:00 en un lugar de cuyo nombre no os hablaré estaba un hidalgo caballero esperando a su novia sentado en el bordillo de un escaparate de una tienda de sofás que queda justo delante de un paso de peatones que atraviesa una de esas calles anchas de cojones y que solo los descerebrados como yo tenemos cojones de cruzar en rojo.
En eso que el hidalgo caballero ve aparecer a una manada de crías de 13-14 años ataviadas con su uniforme de colegio de monjas que se disponen a cruzar, pero se encuentran el semáforo en rojo, que debido a no tener mi nivel de descerebramiento no cruzan, se giran, me miran y empiezan a cuchichear. Hasta aquí todo normal, las personas suelen cuchichear de la gente que se sienta en un bordillo sucio en medio de una de las calles más transitadas del lugar llevando un jeto tan ojeroso (de fábrica) como el mio (si alguien no se a percatado yo soy el tal hidalgo caballero, y no tengo ganas de seguir usando dos palabras tan largas cuando puedo decir "yo" o "menda").
Entonces la que supuestamente debía de ser la líder, y así nos referiremos a ella hasta el final del relato, se gira hacía donde se sitúa mi persona y pregunta ¿quieres una chuche?. Aún que nunca suelo decir que no a comida gratis le dije que no, puesto que veía un cierto tono burlesco y el material que llevaba no me parecía apetitoso. Ahí empecé a quedarme con cara de WTF.
Pero aquí no acaba mi relato. Justo después de rechazar su oferta, la líder y el resto de su manada se me acercaron e incluso una se me sentó al lado, mientras yo intentaba ver el coche donde llegaría Jenny, y empezaron a acosarme. Insistieron con lo de las chuches, y entre otras cosas me preguntaron si tenia messenger...
En el clímax de mi desespero, justo en el momento que estaba a punto de salir corriendo (soy temerario, pero no tanto como para enfrentarme a una manada de niñatas hormonadas), como un ángel caído de los cielos llego ella, mi novia, ¡SALVADO! Me levanté cagando leches, esquivando la masa quinceañera que me rodeaba, ella salió del coche, y justo cuando le iba a dar un beso se oye ¿quieres salir conmigo desde el fondo?. Jenny se quedó con una cara de WTF del 15, y con su mirada me pregunto que qué coño pasaba; Le respondí que luego te cuento, ¡huyamos!
Todo acabó...
Sé lo que pensareis, tu eres tonto si te crees que esas chicas querían ligar contigo. Os digo que sé muy bien que pretendían pero eso no quita que sea un suceso a un nivel 8 (en una escala de 10) en subrealismo.
Si os a gustado el relato (100% verídico), recomendad el blog a vuestros amigos y familiares (ancianos no, no los cubre el seguro).
Bueno, conclusiones que saqué:
1 - Las niñas de hoy en día dan miedo.
2 - Las niñas de hoy en día se aburren.
3 - Tirar gente contra los coches debería ser legal.
4 - No hay que tomar contacto visual con la gente que parece peligrosa, porqué te sentenciarás.
No, no me queda decir: Las niñas de colegio de monjas también son unas hijas de puta. Eso ya lo sabía.
El próximo día que me decida a escribir algo largo, quizás os hablé del peligroso combo Mi novia+Yo+Anciano raro, un show!
Hasta la próxima queridos (en realidad os odio por no comentar, pero sobretodo por no existir) lectores y Albert.
lunes, 26 de octubre de 2009
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